
Tu presencia me hace disparar las alarmas de mi cuerpo. Toda yo me pongo en tensión, el corazón me late deprisa, me pongo a la defensiva, digo cosas estúpidas...
No me convienes, sé que me harás daño, sé que no debo pensar en ti, que no puedo tenerte, que no eres para mí, que tu destino está en otra parte lejos de mí.. pero aún así, a veces te sueño.
Me miras fijamente, y yo te devuelvo la mirada. No sé muy bien que me quieres decir con esos ojos, quiero creer que me estás desafiando.. me pones a prueba para ver si cruzo la línea, pero no lo hago, combato tu fuego con ignorancia exterior, quiero no prestarte atención, me alejo, me distancio, porque tu cercanía me quema la piel, me quema los sentidos y sobretodo, me excita sobremanera.
Vuelco mi atención en los demás a pesar de notar como me clavas la mirada cada vez que la cruzamos, buscas el roce, el contacto físico, leve.. sútil.. PROVOCADOR. Solo se me ocurre llamarte eso. La gente alrededor se da cuenta pero mira hacia otro lado, la tensión sexual que ejercen nuestros cuerpos es dura de soportar. Tengo que escapar.
Y después de refrescarme un poco, de calmarme, de dejarme la ansiedad en el baño estás en la puerta esperándome, como el que no quiere la cosa, como por casualidad. Y te ofreces a acompañarme hasta los demás, de la mano obvio, ¿inocentemente?, yo sé que no, pero también sé, que en caso de encararte, no te mojas, te echas atrás porque esto para ti solo es un juego, un juego que controlas y al que la mayoría de las veces ganas, el juego de la seducción.
Lo siento mucho cielo, pero tonight gano yo, podrás ponerme histérica, podrás encender mil y un fuegos en mi, podrás mirarme solo como tú sabes mirar y realizar tu ritual de roces y bailes que hoy no voy a ser yo tu compañera de cama. Hoy si tienes tiempo y ganas vuelve a la casilla de salida del juego y busca otro jugador porque moi, oui moi, te da la espalda subida en sus tacones y sube la escalera sola, porque más vale sola que con una compañía que no vale la pena.
Y luego somos nosotras las calientapollas..


2 comentarios:
Cuanta razón tienes! Y es que a veces ellos te hacen sentir débil y te seducen. Porque sino te abrazarían por el hombro caminando por la calle? Por que te acompañarían a casa y se quedarían esperando que entres? Por que te miraríen com solo ellos saben? sí, muchas veces son auténticos seductores...
Un beso!
Esa misma sensación la he sentido yo cientos de veces al lado de una persona que también me ha hecho mucho daño. Me miraba con sus ojos oscuros y profundos y parecía que me atravesaba el alma. Se acercaba para tocarme, y sin embargo se alejaba cuando era yo la que avanzaba hacia él.. Dormíamos juntos y acercaba su cara a la mía, siempre al borde de un beso que nunca llegaba. Y así tantas y tantas otras veces!
En fin, tienes toda la razón del mundo.. Y luego nos llaman calientapollas a nosotras!
Habrá que tomárselo con sentido del humor, que remedio.
:-)
Un saludo!
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