Me pierdo mirándote, volviendo a repasar mentalmente todos y cada uno de los detalles de tu cara para tenerlos bien frescos durante el tiempo que pase sin ellos.
Entierro mi cara en tu pecho, si pudiera, me metería dentro, hondo, me escondería de todo, me comportaría como una niña, patalearía.. todo por no irme.

El sabor de tus labios es amargo cuando se acerca el final.. no es que sienta menor implicación.. es solo que se percibe la despedida..
Tu abrazo no recomforta aunque es lo único que me hace atar las lágrimas antes de poder darme la vuelta y esconderlas de ti..
No puedo siquiera girarme para saludarte con mi mano.. si lo hago me rompo, se cae la máscara..
Una y otra vez. Y otra.. y otra.. Siempre el mismo deseo mientras camino por el aeropuerto.. ven a por mi, ímpideme que me vaya, retenme.. Nunca pasa.
A medida que avanzo noto como todo empieza otra vez.. el dolor de la separación, la canción en mi cabeza, el escozor en los ojos, la opresión en el pecho.. Y lo único que quiero en esos momentos es enterrar la cabeza entre mis rodillas, derrumbarme y gritar..
Gritar porque no estás, porque tengo que irme y alejarme de ti. Volver a mis sonrisas vacías, al latido hueco, a sentirme incompleta y a vagar.. porque aunque tenga fuerzas suficientes para fingir que puedo vivir sin ti a mi no intento ni engañarme, soy consciente de que no puedo, solo sobrevivo. Lo mejor que puedo.
"Cada día que no estamos juntos y toda la distancia que nos separa, quisiera poder decirte al oido lo que por ti sufre mi alma"


No hay comentarios:
Publicar un comentario