¿Qué haces cuando la persona que más quieres es a la vez la persona que más te daña? La respuesta lógica sería dejarlo. Suena fácil, suena correcto, suena rápido, suena.. imposible.
No encuentro las fuerzas para desatarme de esta persona que no me quiere, que sé que no me quiere, porque yo sé que es querer, sé como le quiero, y sé por consiguiente que él no lo hace. Me siento enganchada a una droga y no encuentro el modo de desintoxicarme. Peleo y peleo porque las cosas salgan como yo quiero, por hacerle ver que puedo ser esa persona para él... pero no lo consigo. El desgaste es tan grande que me encuentro desesperanzada, hundida... falta de lo más básico. Y lo peor, siento que no soy nada sin él, me siento perdida, sin guía y solo quiero llorar y dejarme caer en el pozo de la autocompasión. Miserable.
Todas las palabras de apoyo que recibo se estrellan contra un muro de dolor, suena bien, me suena a verdad, pero me da igual, me dan lo mismo, porque no es lo que yo quiero oir. ¿Por qué él no es capaz de verme así? ¿Por qué no puede ver todo lo bueno que tengo que ofrecer? ¿Por qué las cosas de repente explotan y yo exploto con ellas?
Es muy frustrante saber que estás intentando arreglar una relación que presientes que tenía que haber acabado hace mucho tiempo. Y aún así, sigo en mi empeño. El amor no se fuerza, ¿por qué no puedo yo forzar el olvido?


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